¿Qué hay detrás de un crédito? 5 puntos por considerar al pedir prestado

Recurrimos a los préstamos o créditos por un apuro económico para solventar una necesidad inmediata, o bien, porque, como parte de un proyecto de vida, deseamos invertir en vivienda, vehículo u otra cosa, y no tenemos la totalidad de los recursos para ello.

Sin importar cuál sea el caso, por lo general, tendemos a decidir, principalmente, dependiendo de la mensualidad que tengamos que pagar por ese préstamo.

Sin embargo, hay muchos otros elementos que debemos considerar a la hora de contraer un crédito. Te los contamos a continuación.

1. Tasas de interés

La tasa de interés es el costo que debemos pagarle a quien nos presta dinero, justamente, por el hecho de prestárnoslo, sea una persona o una entidad financiera.

Si vamos a pedir prestado en un banco o cooperativa, es muy importante que estemos al tanto de cómo son las tasas de interés de otros bancos o cooperativas.

Así podremos comparar si la entidad donde queremos sacar el crédito nos ofrece una buena tasa en comparación con las del resto del mercado.

¿Cuál será el impacto financiero de esa tasa de interés? ¿Podré afontarlo? Hágase esas preguntas.

2. Plazo

¿Por cuánto tiempo tendremos que pagar el préstamo? Por lo general, son meses o años.

Recordá que cuanto mayor es el plazo del crédito, mayor será la tasa de interés que terminarás pagando a quien te preste el dinero.

3. Cuota mensual

Como lo citábamos en las primeras líneas de este texto, somos propensos a dejarnos llevar por el monto mensual que pagaremos por el préstamo y, en efecto, es un factor importantísimo, pero no el único.

Como lo mencionamos en el punto anterior (el del plazo), cuanto más extenso sea el tiempo en que paguemos el dinero, mayor será el interés.

4. Gastos administrativos

Un crédito trae consigo una serie de acciones en las que debe incurrir la entidad financiera que lo otorga, las cuales se cobran a la persona que solicita el dinero.

Algunos de los gastos administrativos más comunes son: timbres, pólizas y honorarios legales.

Siempre debemos estar pendientes de los gastos administrativos, sobre todo cuando una entidad financiera nos ofrece una refundición de deudas.

Una refundición de deudas es cuando agarran todas nuestras deudas y las ponen en una sola cuenta, para que nos quede un solo préstamo por todas ellas.

En teoría, eso se escucha muy bien porque es como si la entidad financiera nos “comprara” las deudas, pero debemos pensar siempre en cuánto nos falta por pagar cada uno de los préstamos que fueron refundidos.

Si nos falta poco para cancelar uno o varios, ¿vale la pena volver a pagar gastos administrativos por ellos o, peor aún, volver a empezar a pagar el crédito ‘de cero’?

“Supongamos que usted sacó un millón de colones a un plazo de 5 años y dentro de 4 años ya pagó más del 70% de ese crédito, pero necesita sacar otro préstamo, entonces, con el nuevo crédito, le ofrecen refundir el que ya pagó en un 70%. O sea, va a empezar de cero el préstamo y va a pagar gastos administrativos e intereses de más para refundir un saldo de solo 30%”, explica Andrea Vargas, directora de Crédito y Operaciones de CoopeAyA.

Por eso, en caso de una refundición, recuerde siempre valorar la antigüedad de la deuda que ya tiene vigente.

5. Pregúntese: Este crédito, ¿mejorará o empeorará mi calidad de vida?

Si la respuesta es no, lo recomendable es no adquirir el préstamo.

Lastimosamente, no siempre sucede así, pero el financiamiento que nos ofrecen las entidades debe servirnos como un apoyo para mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestras familias.

Si resulta ser lo contrario y nos genera estrés, entonces no es algo viable.

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